Herencia rusa en el Valle de Guadalupe

La curiosa historia de cómo una colonia rusa trajo la auténtica dieta mediterránea al Valle de Guadalupe: vino, aceite, queso y olivas. Sabores hechos en México que te transportan a Grecia, Italia o España. ¡Increíble!
 



 
Explorar el Valle de Guadalupe es adentrarse en una tierra que pocos asociarían con el México tradicional. Mientras la carretera discurre entre viñedos y huertas, los paisajes y los sabores de la dieta mediterránea traen recuerdos de las cálidas colinas que abrazan el mítico Mare Nostrum.

 
 

La colonia rusa que llegó al Valle de Guadalupe

Sorprendentemente, aunque fueron los misioneros españoles los que trajeron el vino a Baja California, muchos de los viñedos del Valle de Guadalupe fueron cultivados por rusos molokanes, un grupo pacifista que se exilió en México a principios de s. XX huyendo de la represión del zarismo. Todavía hay descendientes de aquella colonia rusa produciendo vino, como las vinícolas Bibayoff y Pasión Biba.

Puedes aprender esta fascinante historia en el Museo Comunitario Ruso, administrado por la familia Samarín, que ha preservado la casa original convirtiéndola en este interesante museo lleno de memorabilia de las familias rusas que originalmente poblaron el valle y que curiosamente fueron los responsables de traer la dieta mediterránea al Valle de Guadalupe, misma puedes degustar de primera mano en el restaurante Familia Samarín.

 

 

Bocados mediterráneos en la Ruta de Baja California

En la misma propiedad del Museo encontrarás una extraordinaria tienda donde podrás degustar diferentes variedades de queso artesanal que allí elaboran, su propio vino –merecedor de distinciones–, panes, olivas, aceites y conservas. Si observas, la dieta mediterránea está presente en estos productos tan típicos y también en las hierbas aromáticas: orégano, romero, tomillo y albahaca sazonan quesos, tapenades y confituras. Parece Italia pero todos los productos están hechos en México, localmente, por las mismas personas que te los ofrecen.

 

 
En el poblado de Francisco Zarco, en el corazón de la Ruta del Vino, encontrarás otra pequeña tiendita llena de sorpresas: Sol de Media Noche. Muy amablemente te ofrecerán una degustación de queso, salsas y vinos, la base de la dieta mediterránea. No dudes en llevarte una de sus deliciosas preparaciones, puesto que todo está elaborado artesanalmente. Y si estás en las inmediaciones de LA Cetto, pásate por la tienda, donde los productos son igualmente artesanales y de primera calidad. Aquí encontrarás, además de salsas, vinos y conservas de profunda inspiración mediterránea, una interesante oferta de preparados de hierbas medicinales para aliviar cualquier dolencia. ¡La sana dieta mediterránea, con sabrosos productos hechos en México!

 
 

 
 
X